Vídeo en 360, panorámico, circular o esférico, y también vídeo 360º como componente de desarrollos de realidad virtual. En cualquiera de estas modalidades, el vídeo en 360º es una de las grandes tendencias de la comunicación presente y futura. Como no podía ser de otra forma, está invadiendo cualquier espacio en el que se utilicen imágenes para mostrar algo. El sector inmobiliario, por ejemplo, es uno de los que está sacando gran partido de esta tecnología y sus posibilidades.

Hasta hace muy poco, al ver la información de una vivienda, un local o incluso un solar, se recurría a fotos en dos dimensiones y planos. Ahora, con las posibilidades del vídeo explorable y envolvente, la promoción inmobiliaria da un paso de gigante: ya es posible recorrer cualquiera de esos espacios de manera virtual, sin necesidad de estar allí y con una capacidad de exploración que nunca alcanzarán las fotografías.

Costes cada vez más baratos

Gracias al abaratamiento de las cámaras, realizar vídeo en 360º, o incluso desarrollos de realidad virtual sencillos, está al alcance de cualquier empresa. En el caso de la promoción inmobiliaria, apostar por estas herramientas y formatos supone una inversión muy rentable, puesto que apoya decididamente a las ventas.

El cliente que ha visto en la web o en una aplicación una propiedad y, además, ha podido recorrerla virtualmente, ya está más seguro de lo que quiere que el que solo ha visto un plano y fotos estáticas. Si, además, la propuesta 360 se acompaña de algún tipo de dispositivo visor, como unas gafas especiales para realidad virtual, estamos hablando de una experiencia realmente “inmersiva” y, por tanto, muy persuasiva.

El cliente habrá podido caminar de forma virtual por la casa o la finca que le interesa; habrá experimentado sus dimensiones, los diferentes puntos de vista que ofrece, las posibilidades, constructivas y decorativas En definitiva, cuando por fin ponga los pies en la propiedad, se sentirá mucho más cercano a ella y, desde luego, más convencido de cerrar un acuerdo.

Calidad en el montaje

Aunque hoy en día se pueden hacer vídeos en 360º con cámaras muy baratas, e incluso con algunos teléfonos móviles, no conviene descuidar la calidad. Si se opta por este tipo de contenidos en el sector inmobiliario se debe trabajar con un nivel de exigencia elevado y buscar buenas imágenes: bien planificadas, bien iluminadas y bien grabadas.

Después, es fundamental un buen montaje: tanto la unión de las vistas panorámicas o circulares, como el propio recorrido por la propiedad deben responder a un montaje profesional y que dé sensación de alta calidad. Por tanto, conviene recurrir a profesionales de los 360º y de la realidad virtual.

Los especialistas en este tipo de producciones ofrecen acabados mucho más notables, formatos más utilizables y, en definitiva, son capaces de hacer que esta nueva tecnología rinda al máximo.