La arquitectura es un tema lo suficientemente complicado como para que los arquitectos demanden nuevas técnicas y tecnología con la que poder explicar sus trabajos. Y es que, por mucho que se muestren diferentes planos, dibujos o esbozos, los clientes necesitan ver cómo quedarán sus proyectos al final.

Por este motivo, el 3D se ha convertido en el fiel acompañante de todo profesional de la arquitectura. En realidad, no existe una mejor manera de transmitir seguridad a los consumidores que presentarles unos planos en tres dimensiones. En este sentido, los bocetos digitales permiten la posibilidad de construir espacios que aún no existen y llenar de tranquilidad a aquellos que han invertido su dinero.

La infoarquitectura

Aunque muchos de estos términos suenen complicados, son métodos que llevan funcionando bastante tiempo y de manera satisfactoria. De hecho, se utilizan con mucha frecuencia las vallas publicitarias con algún render (infografía en tres dimensiones) como arma de promoción inmobiliaria. De esta manera, se enseñan futuros edificios y urbanizaciones consiguiendo atraer a un gran número de compradores mucho antes de empezar cualquier la obra. Asimismo, la petición de imágenes en 3D ha crecido de tal manera que ya son las propias inmobiliarias y bancos los que exigen dichos planos antes de atreverse a dar un paso importante.

Ventajas en el mercado

Para cualquier diseñador, arquitecto o ingeniero es fundamental seguir los avances tecnológicos y de software para lograr una ventaja sobre sus competidores en el mercado. De igual manera, la arquitectura es una carrera de fondo en la que hay que estar luchando y reinventándose constantemente. Por esta razón, muchos infografistas trabajan actualmente con nuevos formatos más potentes como la definición arquitectónica desde sus orígenes con 3D hiperrealista.

1. Variante explicativa: la ventaja principal de las representaciones en 3D es, por supuesto, esa capacidad que ofrece de poder visualizar los edificios y realizar las modificaciones pertinentes de materiales antes ser construidos.

2. Variante publicitaria: en cada uno de los espacios generados digitalmente se puede jugar con la luz, las cámaras y sus distintos ángulos e incluso la decoración. Se trata en numerosas ocasiones de unas impresionantes creaciones virtuales que llegan a confundirse con la realidad. Evidentemente, funcionan a la perfección como reclamo publicitario.

3. Variante en el proceso: genera una oportunidad segura de “ensayo/error” en la que valorar si son acertados los cambios que se van realizando. Indispensable, entre otras cosas, para la decoración de interiores.

En conclusión, aunque el término infoarquitectura sea una palabra que sigue generando alguna controversia en este campo, no queda ninguna duda de la cantidad de beneficios que ha aportado. No obstante, no solo es importante acertar con el profesional de la parte 3D más técnica, sino también con los expertos trabajadores de ámbito artístico y decorativo.